-¡Ya sé que está enfermo, por eso precisamente si no está en casa deberías preocuparte un poco! ¡Podría estar muerto! ¿Sabes? Pero a ti no te importa lo más lo mínimo. Definitivamente no entiendo todo lo que dice de ti.
-Bueno, lo cierto es que después de lo que hizo, estoy algo enfada con él.
-Pues yo no. Ha sido lo más amable que ha podido hacerme.
-¡Pero eres su hermano mayor!
-¿Viste cómo quedó? ¡Con esa brecha en la cabeza y empapado en sangre! ¡Y encima sabías que estaba enfermo y no me lo dijiste para que parase! ¡Pude haberle matado!
-Bueno… tú tampoco le hiciste daño…
-Pero habría estado dispuesto a hacerlo. Y él jamás me rogaría clemencia. Ni aunque mis golpes le estuvieran arrancado la vida. – Me mira sin saber qué decir y aprovecho para echarle un par de cosas en cara – Mira, no es que te conozca mucho, pero sé exactamente qué tipo de persona eres. Perdona si te ofendo por lo que voy a decir, pero me sale del alma. A Evan le han pasado muchas cosas horribles, pero, en cuanto a las peores, yo me atrevería a destacar tres… bueno, y una cuarta tal vez, que sería la muerte de nuestra abuela, pero las tres de las que te hablo son mucho peores. Sin duda, la primera es el cáncer. La segunda soy yo. Y la tercera eres tú. – la expresión de horror de sus ojos era indescriptible. Inundaba todo su rostro. – Sí, en la primera digamos que el hecho explica los motivos por sí solo. En cuanto a lo segundo, está claro que dejarle sin explicaciones no fue lo mejor que pude hacer. Le hice daño y además lo dejé solo en esos momentos. Soy un egoísta. Pero me he dado cuenta de que tú eres como yo. Evan está enamorado de ti y a ti no te importa lo más mínimo. – Ella, mirándome desde abajo, murmura:
-Bueno, en realidad, lo que yo siento… - no puedo evitar interrumpirla entre risas
-¿Qué creías que no nos habíamos dado cuenta? Me adoras tanto como yo me adoro y eso no es poco. Eres la única que actuó como yo habría querido que todos actuaran, como yo habría actuado. Solo eres su amiga por interés. Evan era la clase de amigo que a alguien como nosotros nos interesaba tener. Era inteligente y estudioso, por lo que, no solo te ayudaría con los deberes, sino que además los demás pensarían que sería una buena influencia para ti. Pero él nunca trataría de imponérsete. Además, para ti estaba el añadido de que te acercaría a mí. Jamás llegarás a quererle tanto como él te quiere a ti. A mí me pasaba algo así, solo que un poco distinto, ya que éramos hermanos y por ello, obviamente, no sentía lo mismo por mí que por ti, pero a los dos nos admiraba. Y yo no estaba con él por interés, sino porque era mi hermano, pero siempre pensé que resultaba muy útil tener un hermano como él. – Sienna está bastante impactada, seguro que estoy en lo cierto – Y lo peor es que Evan lo sabe. Evan es tan liso, podrías asustarte de todas las cosas que sabe incluso aunque trates de ocultárselas. Él fue el primero en saber lo que sentías por mí.
-¿En serio? – parece tan sorprendida que me he echado a reír.
-¡Vamos! Hasta un idiota como yo es capaz de darse cuenta de que Evan hace todo lo que puede para parecerse a mí. Solo para impresionarte. Pone las mismas caras que yo, se ha puesto lentillas, se ha teñido el pelo… ¿De veras que no te has percatado de lo mucho que ha empezado a parecerse a mí?
-N-No… pero ahora que lo dices… - no puedo dejar de reír.
-¡Diablos! Creía que era imposible, pero eres aún peor que yo. Demasiado centrada en sí misma para mirar a su alrededor. – he soltado entre risas. En realidad es muy triste, pero es tan patético que no puedo dejar de reír. – Supongo que vuestro amor siempre fue tan imposible, como el de esas tragedias tan cursis de la era del romanticismo que Evan solía leer. Evan siempre ha sido un
No hay comentarios:
Publicar un comentario